Opinión

LAS COLCHONERAS OPINAN

Las opiniones vertidas en esta sección son exclusivamente de las personas que las realizan, no de La Peña como tal

El Paseo de Leyendas

Por Emilio Mahugo Serrano (socio nº. 100)

El diccionario de la RAE dice que leyenda es “persona o cosa muy admiradas y que se recuerdan a pesar del paso del tiempo”. Cortito, al pie y sin dar lugar a interpretaciones erróneas.

Llevamos un tiempo, y lo que nos queda al no ser que se ponga remedio, dándole vueltas al tema del Paseo de las Leyendas que el Club instaló en los alrededores del Metropolitano. La idea es excelente, lo que falla es el parámetro seleccionado a la hora de priorizar a los elegidos. Es lógico y normal que la polémica y el disgusto estallase desde el primer momento y siga exasperando a los colchoneros.

Ciñéndonos a la definición de leyenda por parte de la RAE, jugadores como Reyes, Jurado, Hugo Sánchez y ese portero larguirucho que juega en otro equipo de la capital no pueden tener cabida en el Paseo de las Leyendas. Tampoco otros cuantos, seguro que hay mas, porque no son muy admirados, ni siquiera mínimamente admirados por los aficionados del Atlético de Madrid. Si el criterio que ha seguido el Club para incluir a jugadores en el paseo es jugar cien partidos con la camiseta rojiblanca, deberían haber llamado al lugar, Paseo de los Centenarios, no Paseo de las Leyendas. No ya porque no se corresponde con la definición de la RAE, sino porque habrá, y los hay, casos en los que no sigan los designios de los corazones rojiblancos. En el mio Ujfalusi es una leyenda y no Reyes, por mucho que el defensa tuviera bastantes limitaciones técnicas y el andaluz fuera un portento. Y que no aparezca Panadero Díaz, autentica leyenda de mi juventud, que nunca podré olvidar, y que Hugo Sánchez tenga su placa, tan solo por que el zaguero no alcanza la centena de partidos y el mexicano si. Es una aberración ¿Quien puede poner limitaciones al amor? ¿Quién es tan insensato por acotar los sentimientos?

Otro ejemplo, a pesar de los mas de cien partidos y de lo maravillosamente bien que lo hizo mientras defendió nuestro escudo, tras las declaraciones realizadas por el portero larguirucho que juega en otro equipo de la capital, ¿sigue siendo muy admirado? Yo creo que no. Por lo tanto Leyenda no, Centenario, vale.

¿Y como que no son leyendas Leivinha, o San Román? Es inconcebible, es clavar espinas en nuestro propio corazón. Duele.

Otro factor a tener en cuenta sería valorar que es el Atleti para el jugador. Y aquí nos volvemos a encontrar que da igual que haya disputado un partido o miles de ellos. Si son canteranos y atléticos de cuna, o vinieron de otros clubes. No hace falta mamar el Atleti desde que naces, lo verdaderamente importante es haberte enamorado de el, que corra por tus venas, que llene tus ojos de lágrimas, que te ponga el bello de punta y la carne de gallina. Presumir de él donde te encuentres. Añorarlo cuando no lo tienes cerca. No vamos a citar ejemplos, hay muchos, muchísimos, desde Godín a Griffa, jugadores que llevan grabadas a fuego en la piel las rayas rojiblancas.

Quizás sería bueno preguntar a los aficionados mas mayores quienes fueron sus leyendas y rebuscar en el pasado para que por motivo de la lejanía en el tiempo no queden olvidados.

Haría bien el club en rectificar y darle una vuelta al “Paseo de las Leyendas.”

Por otro lado, ¿el Paseo de las Leyendas, o Paseo Centenario tan solo esta dedicado al genero masculino? ¿Qué pasa que las jugadoras que defiende nuestra pasión no merecen su placa? ¿Acaso no son del Atleti? ¿Acaso no son el Atleti? ¿El sexo de la persona que se pone la rojiblanca afecta a la hora de convertirse en leyenda? ¿No son 100 partidos lo mismo para un jugador que para una jugadora? Por favor.

La Constitución Española dice en su artículo 14 que todos los españoles somo iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. ¿Entonces qué? Nuestras jugadoras no merecen ser tratadas como leyendas. Amanda, Messeguer, Lola, Sosa y muchas mas no suscitan los mismo sentimientos que Koke, Gabi o Juanfran. Pienso que si. Ellas se dejan la vida en los terrenos de juego, enarbolan la bandera rojiblanca en cualquier campo donde van. Se merecen nuestro respeto y admiración por la entrega, ademas del buen juego, y la defensa de nuestro Atleti que es el de ellas también. Ensanchan nuestro corazón con sus victorias y nos apenan con sus tropiezos. Igual que ellos.

Regresando al diccionario de la RAE, Menayo, Esther, etc. encajan perfectamente en la definición de leyenda. Se lo han ganado, y otras también lo harán en el futuro. Por todo ello el Club Atlético de Madrid debería recapacitar sobre el “paseo” e incluir en el a todas las leyendas rojiblancas independientemente del número de partidos y del genero de las personas. Respecto a lo primero sería mas justo y en cuanto a lo segundo constituiría otro avance hacia la igualdad de los hombres y las mujeres.

A mi no me gusta(ba) el fútbol

Por Casilda Rivilla Gálvez (socia nº1 de la Peña y nº. 108.631 del ATM)

Tuve la suerte de conocer, por mi trabajo, el fútbol profesional por dentro, muy por dentro. En concreto conocía el Real Madrid y el Barça. Conseguí incluso una camiseta de Messi firmada, no me hacía especial ilusión, era para regalar, y estamos posiblemente hablando del mejor jugador de la historia. Pensándolo podía haberla subastado.

Pero empecé ir a la Ciudad Deportiva a verlas a ellas, luego al Calderón, contra el Barça y el Athletic y aquello era diferente. Era comprobar el espíritu de lucha, el compañerismo, la solidaridad, el esfuerzo común y el respeto.

Soy consciente que el Atlético de Madrid es una empresa, y por lo tanto busca los mejores resultados económicos, pero también que detrás hay miles, millones de personas con ilusiones y sentimientos. Y hoy me encuentro comprometida con unos colores gracias a ellas, sólo a ellas.

A todas ellas que nos hacen disfrutar todas las semanas. A esas madres que apuestan fuerte por el futuro de sus hijas. A todas estas peñistas que no conocía, y que ahora muchas de ellas son amigas.

A mi no gusta el fútbol.

Me gusta el Atlético de Madrid Femenino y disfruto realmente con ellas. Con nuestro equipo siempre, un sentimiento de pertenencia que nada tiene que ver con lo económico sólo con el corazón.

Gracias guerreras.

 

El fútbol femenino

Por José Luis Medina (socio nº 88 de la Peña y 432 del ATM)

El Vicepresidente de la Peña Atlética Las Colchoneras, nombre mítico, me ha solicitado un artículo sobre el fútbol femenino. Desde hace menos de un mes soy socio de la Peña Las Colchoneras. Desde hace más de cincuenta años, ya ha llovido, abonado del Atlético de Enrique Cerezo S.A. lo cual dice de mi longevidad y de los apoyos recibidos.

El fútbol femenino tiene diferentes variantes, cada futbolista capitanea sus sensaciones, sentimientos, pensamientos o preocupaciones.

La mujer futbolista destaca en determinadas situaciones por ser más reservada, que no menos agresiva, lo que las mueve a jugar es: divertirse, pasarlo bien, sentirse competente, ser parte de una tarea, convivir, ser parte del grupo.

La futbolista destaca por su independencia, son mejores comunicadoras, trabajo en común, en sus equipos resulta difícil destacar una líder. Juntas para crecer, compartir con la práctica del deporte. Actúan sin una determinación previa, interviniendo de diferente manera antes situaciones parecidas. Para poder jugar tienen que renunciar a muchísimas cosas, superar situaciones complejas en su entorno social y familiar. El compromiso es uno de los factores más difíciles de conseguir, siempre tienen la sensación de ser poco valoradas.

La mayoría de las que sea apuntan a una escuela de futbol, antes han probado con los chicos, han visto que pueden competir, superarlos. Para conseguirlo el apoyo de madres y padres cada vez es mayor implicándose con ellas igual que lo hacen con los chicos.

Por último, la mujer ha descubierto que el futbol es la mayor pasión de mundo, la única capaz de oscurecer el brillo de poder político. La llegada de la mujer al futbol ha comenzado y está para quedarse.

Estas son algunas reflexiones de las variantes del fútbol femenino y deseo que en un futuro no lejano puedan acercarse al futbol masculino. Un dislate en diferencias salariales, ingresos producidos por la globalización futbolística televisiva y otras zarandajas.

Saludos cordiales colchoneros.

Firmado Látigo Medina

 

Vestuarios para ellas

Por Miguel Ángel Gómez (Técnico deportivo) (Socio nº 184 de la Peña y 116.759 del ATM)

Pertenezco a un club de fútbol del suroeste de Madrid desde hace años.

En la escuela he visto formándose a chicas “pocas”, en mis inicios tuve la suerte de enseñar a alguna de ellas, en categoría benjamín, me voy fijando y no he llegado a ver a ninguna en alevín.

Esta temporada me he dado cuenta del “posible” problema de el por qué no hay mas jugadoras en estas escuelas, al coincidir esta temporada con una chica, de primer año y con unas ganas inmensas de aprender.

Jugamos en el grupo 70 con sede en Navalcarnero. Todos los sábados es una odisea, en un vestuario de chicos, se tiene que cambiar en el WC (taza del water) en un espacio reducidísimo con “falta de higiene” y malos olores. A eso hay que sumar que al término de los partidos tienen que ducharse… bueno, mientras dejas a niños de 8 años solos en un vestuario tengo que esperar a que el de los colegiados quede libre para que se pueda duchar la niña y claro yo sujetando la puerta, de guardia y pendiente de que no salgan ni les pase nada al resto del equipo “11 niños”.

Este sábado fue ya el remate, mismo caos pero sumado que durante el partido llovía, hacia frio, sudaron y… después de esperar con la niña un sitio donde poder secarse y asearse, como se jugaba seguidamente futbol 11 NO HABÍA VESTUARIO LIBRE.

Hoy la niña no Ha podido asistir al entreno por que cogió frio y esta malilla.

Desde aquí pido, en medida de lo posible, adaptar los vestuarios para las chicas si queremos que de estas categorías salgan muchas Amanda Sampedro , Jenni Hermoso

#Ni Una Menos